La educación climática tradicional suele centrarse en los aspectos científicos de las cuestiones ambientales. Sin embargo, para impulsar un cambio significativo, la educación debe abordar también las dimensiones emocionales y psicológicas, dotando al alumnado de las competencias necesarias para afrontar los desafíos climáticos y responder a ellos.

La educación climática transformadora capacita al alumnado para convertirse en agentes proactivos del cambio frente a los desafíos ambientales.

El marco GreenComp, desarrollado por la Comisión Europea, define 12 competencias en materia de sostenibilidad orientadas a guiar al alumnado para pensar, planificar y actuar con empatía y responsabilidad. Entre estas competencias figuran el pensamiento sistémico, el pensamiento crítico y la colaboración, esenciales para abordar cuestiones ambientales complejas.

Al integrar estas competencias en los planes de estudio, el profesorado puede promover experiencias de aprendizaje transformadoras. Este enfoque anima al alumnado a reflexionar sobre sus valores, desarrollar un sentido de agencia y participar en la acción colectiva en favor de la sostenibilidad.

Enlaces de interés

GreenComp: The European sustainability competence framework | Learning & Insights Hub